martes, 10 de abril de 2012

La maldición de don Alfredo es tener oro en su tierra








Vianco Martínez


Le rompieron su casa por diecisiete partes, le destruyeron los alambres de la finca y le robaron la tranquilidad de su reino. Pero lo peor de todo fue que despedazaron su mundo,que era el mundo de sus viejas certidumbres, y lo llenaron de dudas y preguntas que nadie ha podido responder sin tener que recurrir a una colección de mentiras baratas y artificios.

Él se llama Alfredo Zacarías y tiene 81 años. Es campesino de pura cepa y vive –si a eso aún se le puede llamar vida- en Los Martínez, una pequeña comunidad de Maimón, provincia Monseñor Nouel, dedicada a la agricultura, y que una vez fue apacible.

La maldición de donAlfredo, su mayor desgracia y su más pesada cruz, ha sido que en su tierra encontraran oro. Desde que eso ocurrió su vida y la de su familia cambió para mal. Y ahora sus días son una simple sucesión de angustias inenarrables y sufrimientos sin fin.

La Corporación Minera Dominicana (CORMIDOM), mejor conocida como Cerro de Maimón, inició sus operaciones de extracción el 19 de noviembrede 2008, bajo una concesión del gobierno dominicano que le entregó el control de las aguas, de las piedras, de las lluvias, de los árboles, de los caminos, de los montes, de los atardeceres, de las mañanas, de las plantaciones, de las noches, y con ello le entregó el destino de la gente.

Don Alfredo llegó al lugar hace más de cincuenta años. Entonces, no había mundo ni había nada. La luz del sol no entraba, y era tan espeso el breñal que las estrellas se quedaban afuera. Con su aliento, hizo el mundo y lo llenó de luz. Donde se posaron sus manos, crecieron los surcos.

Al poco tiempo, esas tierras, que antes eran una impenetrable montería, se convirtieron en el reino de don Alfredo, un reino limpio y productivo, lleno de plantaciones de cacao y de productos menores, donde nacieron sus hijos y donde hoy crecen sus nietos.

El día en que la minera inició las exploraciones, ese día se inauguró el Apocalipsis en la comunidad de LosMartínez. Llegó un helicóptero y puso contra la pared la tranquilidad, que era el tesoro del lugar.

La aeronave se pasaba el día –incluyendo los momentos que la gente tiene reservados para descansar- sobrevolando bajito por encima de las casas, poniendo a temblar los tejados, retorciendo los árboles y las plantaciones, y alterando la paz de las rosas.

La gente andaba al garete, y las vacas, los gallos, las guineas, los cerdos, las gallinas, todos los animales de crianza corrían sin sitio ante el ruido ensordecedor de aquel aparato nunca visto sobre las plantaciones y gallineros.

La compañía andaba explorando la zona. Sobrevolaba todo el día de un lugar a otro, espantando hasta las piedras.

Los enojosos vuelos del helicópterose prolongaron un tiempo y los lugareños tuvieron que convivir con aquel infierno que no escogieron ni deseaban.

Después comenzaron las detonaciones. Donde antes cantaban los pájaros, empezó a sonar la dinamita. Las explosiones son precedidas de tres toques de sirenas con intervalos de pocos minutos. La peor, según don Alfredo, es la del mediodía porque ya no se puede ni comer tranquilo en su propia casa. “Estamos comiendo y, de repente, ¡pumm! una explosión”.

Cuando se produce la detonación, parece que el mundo se está acabando. Además del ruido que se extiende por todos lados, las explosiones dejan una huella imborrable en la comunidad: las casas se estremecen por el impacto, y a algunas, las más cercanas a la zona de la mina, se les han cuarteado las paredes.

Fueron, precisamente, esas detonaciones las que hicieron que la casa de don Alfredo, la misma que fue construyendo poco a poco a golpes de cosecha y que fuera el proyecto de su vida,se cuarteara por diecisiete partes. Entre la pequeña galería que da al caminoque viene de Maimón y la última pared de la terraza trasera no ha quedado un solo espacio de la vivienda sin sufrir daños.

La Corporación Minera Dominicana –Cerro de Maimón- es subsidiaria de la compañía canadiense GlobeStar Mining Corporation. Sus operaciones se realizan en la franja comprendida entre las comunidades Los Martínez y Copey, donde según reportes geológicos, hay reservas probadas de mineral de 4.1 toneladas métricas, con una concentración de cobre de 2.9 por ciento, una concentración de zinc de 1.8 por ciento, un contenido de oro de 1 gramo por cada tonelada y un contenido de plata de 35 gramos por cada tonelada de mineral.

El 12 de octubre de 2011,el gerente de exploración de la mina, Sergio Gelchic, afirmó, muy orondo, que “el modelo conceptual de minado contempla el uso detecnología que garantiza una buena gestión ambiental”. Pero todavía no se completan bien los cuatro años de operación y los ríos ya no sirven para nada. Ya no queda un alma en sus aguas: ni un pez, ni una jaiba. Nada. Ninguna especie ha logrado sobrevivir después de la mina.

Las aguas,  visiblemente afectadas por la intervención de la minera, han tomado un grimoso color oscuro y tienen un fuerte olor a gas.

Don Alfredo tenía veinticinco cabezas de ganado Cebú. Algunas reses bebieron agua del río Sin y poco después murieron. Según don Alfredo, se empezaban a tambalear, dejaban de comer y al poco tiempo caían muertas. Cuando las abrieron tenían todo el interior podrido. Otras quedaron visiblemente afectadas y nunca más sirvieron para nada.

Don Alfredo y sus hijos tuvieron que levantar una alambrada en mitad de su propia tierra para que el ganado no siguiera bajando al río a saciar su sed.

Un día, bajo la presión y la protesta de donAlfredo, la misma minera hizo construir un bebedero para que las vacas que aun quedaban en el lugar no tuvieran ningún contacto con las aguas del río.

Los Zacarías tenían un negocio con un dirigente cooperativista de la zona para que sus vacas pastaran en su finca. (“pagar piso” le llaman los ganaderos). Pero al poco tiempo empezaron a enfermar y tres ejemplares abortaron sin explicación. El hombre se llevó su ganado para otro lado y tuvieron que devolverle su dinero.Así terminó la actividad ganadera de don Alfredo.

Las operaciones de Cerro de Maimón comprometen las aguas de Sin y Los Corozos, dos afluentes del Maimón, un gran río que une sus aguas a la más importante arteria fluvial de la región: el Yuna. Y entre todos, hacen la gran ofrenda de sus aguas a la presa de Hatillo, que da vida a todas las comunidades circundantes.

Hubo un tiempo en que esos ríos bañaban las plantaciones y regaban la esperanza de los productores; un tiempo en que sus aguas eran cristalinas y bajaban sin reparo de sus lugares de nacimiento. Hoy son fuentes sin fortuna por cuyas aguas corre el veneno de la ambición.

Además de la tala masiva de todas las especies dentro de “su” jurisdicción, la mina ha puesto en peligro la foresta en las zonas aledañas. Y sólo hay que mirarle el rostro a la arboleda para ver cómo palidece ante las presiones ambientales y para anticipar el futuro que le espera.

Las viejas plantacionesde cacao, que eran el centro de la actividad agrícola de la finca, ya no tienenposibilidad. Y así, donde antes reinaba el dios de los surcos y crecíanhermosos los sembradíos, ahora se levanta  una yerba mala.

A un costado de la propiedad de don Alfredo hay una pequeña plantación de naranjas babor que eran la sensación del lugar. Después que la mina empezó sus operaciones, los naranjos de don Alfredo lucen fatigados. Algunosse secaron, y los que quedan se empezaron a resentir.

En los alrededores de la mina toda la tierra está desahuciada y condenada a morir. Ya nadie se arriesgaa sembrar un árbol. Cuando estas fincas eran la gloria de los tiempos, y la arboleda, escoltada por el viento, aún coqueteaba al sol con su frescura, la vida era otra cosa en estas comarcas.

Una vez, don Alfredo fue un hombre rico. Tuvo plantaciones, crianza de animales. ¡Y tuvo sueños! Hoy es un hombre pobre, o peor, empobrecido. De sus viejas ilusiones lo que quedan son escombros.

Debatiéndose entre el miedo, la impotencia y la necesidad, muchos campesinos se fueron. Dejaron una vida entera sembrada en estas tierras, y al irse se quedaron sin pasado. La compañía puso precio a su mundo y muchos tuvieron que ceder, aceptando precios de vaca muerta. 

Pero don Alfredo sigue ahí. Su mundo se está tambaleando, pero él sigue de pie, luchando como un guerrero por el mundo que construyó. Anda solo como una sombra patrullando sus dominiosy auditando su fin. Como en los buenos tiempos, su machete siempre va con él.

Sus contendientes lo tienen todo: el dinero, el poder, la alta política y las decisiones. El sólo tiene su vida como motivo, y apenas una mano y una pierna para pelear porque ya perdió la mano izquierda de un machetazo un día en que trabajaba inclinado sobre los surcos, y una artrosis le inutilizó la pierna derecha.

Para hacer las cosas como Dios manda y evitar que los acontecimientos se desbordaran y tomaran un camino indeseado, don Alfredo salió de su casa, muy temprano en la mañana, el 9 deoctubre de 2009 con un folder lleno de fotografías y papeles, y fue el Palaciode Justicia de Bonao.

Allí, en la Primera Instancia de la Cámara Civil y Comercial de Bonao, depositó una demanda por daños y perjuicios en contra de Cerro de Maimón. ¡Y vaya usted a ver el caso que le han hecho! Nunca ha sido citado ni por cortesía, nunca cuestionado sobre sus razones, nunca escuchado.

Con tantos funcionarios santificando la minería, con tantos poderes públicos tendiéndolela alfombra y tanta palabrería a su favor, ¡qué juez le va a poner caso a donAlfredo!

La minería es la actividad económica donde las autoridades han mostrado más entreguismo y donde más se han arrodillado ante los intereses extranjeros. Hasta el momento se han otorgado más de 70 permisos de exploración y explotación,y cada día el país se levanta con una nueva y más leonina concesión. Como en los tiempos de la colonia, el gobierno está cambiando oro por espejitos.

Tanto se ha envilecido la República Dominicana en la entrega de sus recursos no renovables, que Daniel Danis, director de Unigold, otra compañía canadiense autorizada por el gobierno a llevarse cinco millones de onzas de oro de un yacimiento encontrado en la comunidad Los Candelones, de Restauración, aseguró en Toronto, Canadá, el pasado mes de marzo,muerto de la risa: “La República Dominicana es el mejor país del mundo para explorar oro”.

Cuando la Historia –así conmayúscula- vaya a hablar de esto tiene que empezar por el director general de Minería, ingeniero Octavio López, un hombre que cuando habla no parece un funcionario dominicano llamado a velar por los intereses nacionales y pagado con los dineros del pueblo, sino un empleado de las compañías extranjeras que están depredando el país por los cuatro costados.

Cada vez que se acerca a un micrófono presenta como un gran logro lo que verdaderamente es una vergüenza nacional. Tiene en el cargo lo que Leonel Fernández tiene en la Presidencia, y en esos tres periodos no ha tenido más logro que entregar, en las condiciones más vergonzosas, humillantes y leoninas, el patrimonio minero del país.

Están rompiendo la cordillera Central por el medio, por el mismo lugar donde nacen los ríos, y encima Octavio López lo está celebrando.

Si alguien quiere ver el espectáculo de la derrota humana y constatar cómo ruedan los sueños de un hombre trabajador por el despeñadero de un progreso mal entendido, que vaya a Los Martínez. Ahí está don Alfredo acorralado, peleando solo por sus razones.La luna se mudó de su rostro y a cambio le dejó una tristeza nunca vista. Pero ni el poderío de la minera, ni la vocación de complicidad de las autoridades,ni la indiferencia de los jueces han podido con él.

Ojalá que todo el país no termine un día como la finca de don Alfredo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Los medios deben ser medios, no fin


Pareciera desquicio colectivo, generacional.   Sabemos que los medios tradicionales responden, como es lógico, a los intereses empresariales de sus propietarios, cuando no a las líneas que el partido oficial baja a su batería de relaciones públicas camuflada de periodismo. 

Somos concientes de que a los mismos medios no les interesan los acontecimientos que cuestionen la estructura social existente, ni los que atentan contra la imagen de unidades productivas importantes, potenciales compradoras de espacios de publicidad.  Vemos una y otra vez la palabra alternativa hecha estrujones cuando llega, si llega, a esas plataformas informativas, des-informativas. Nos quejamos, los maldecimos, los condenamos, y pedimos que los más certeros rayos golpeen a sus directores. 

Pero luego levantamos la pancarta contra esta ley, o a favor de aquella, confrontamos a la abusadora multinacional y al cómplice funcionario, con el profundo anhelo de salir en el diario, o en el noticiario estelar.  Luego, si tenemos suerte, contamos las notas y las portadas que conseguimos acaparar, y rechinamos contra los medios “conservadores”, “del sistema” que no hicieron reseña de nuestra gesta patriótica, libre y desinteresada.
En esos momentos, pero mirando desde la abstracción,  uno podría creer, con toda la razón, que  el objetivo principal no es conquistar o transformar la realidad, sino la irrealidad, esa que construyen los periódicos, emisoras y canales de televisión,  y que, en este modo de vida, legitima la palabra y otorga la misma trascendencia social al ladrón, al violador, y al ser correcto. Con razón los príncipes, caciques y magos que se reparten el poder de esta media isla se observan tan sólidos. Nosotros andamos como chichiguas buscando demostrar a la opinión pública que tenemos la razón, pese a que nadie duda de la irracionalidad del sistema imperante.

 Hasta el sapo sabe que falta fuerza, organizada y disciplinada, capaz de ir más allá del estruendo mediático, de la hartura y de la indignación tan en boga en estos tiempos de dislocada virtualidad.  

Pero esa fuerza no se crea con notas de prensa, ni con la panacea de las redes sociales. Se crea con gente, con gente conocedora de su realidad y dispuesta a cambiarla. Por eso necesitamos abandonar ese afán de incidir en los medios y buscar el camino del sudor, de la palabra hablada, del estudio grupal, del abrazo, de la pequeña acción local. 

Los resultados de estas andanzas tendrán, obligatoriamente, que reestructurar el mundo mediático o por lo menos desbordarlo con el fuego de la verdad y la esperanza. 

martes, 14 de febrero de 2012

Perlaperiodística 1



Sí, un título puede ser solamente un prejuicio. 

Mire un ejemplo en el Listín Diario digital. 


CELEBRACIÓN
Los que no creen en el amor piensan que San Valentín es un día comercial

¿Cuál es la perla en este caso? Bueno, el redactor da por hecho que quienes califican a San Valentín como un día comercial necesariamente no creen en el amor. De seguro entiende que son amargados y misántropos. Es una afirmación ligera y con prejuicio. 

domingo, 11 de diciembre de 2011

Legisladores usan dinero público para el clientelismo local

El manejo de los Fondos de Asistencia Social convierte a diputados y senadores en el principal motor del clientelismo político en sus respectivas circunscripciones.Las funciones de los legisladores se dividen entre su labor de hacer leyes y la de resolver problemas de las comunidades a las que representan, principalmente en el interior. La imagen de diputados y senadores entregando canastas, útiles escolares, equipos deportivos, comida y medicamentos a la gente más pobre es recurrente. Pero no tiene relación alguna con las funciones que deben desempeñar.

Cuando los senadores cobran y usan los RD$19 millones del “barrilito” y los diputados los RD$9 millones del “cofrecito” (Fondo de Asistencia Social), entran en conflicto con la Constitución, cuyo artículo 93 define que el Poder Legislativo “legisla y fiscaliza en representación del pueblo”.

Esa doble función “es un invento del clientelismo crónico que vive este país”, explica Luis Gómez, director del Centro de Estudios Constitucionales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), maestro de varias generaciones de especialistas del Derecho.

“Se busca la manera de que cada legislador pueda comportarse como un autócrata, a la usanza del trujillismo y del balaguerismo. El autócrata pretende tener un poder ilimitado frente a sus seguidores, que han perdido la noción de soberanía”, agrega el profesor.

El clientelismo alimentado por diputados y senadores, según Gómez, es una de las “características abyectas que observa buena parte de las instituciones de nuestra democracia representativa”. Al comprar públicamente los votos de la población con dádivas o con dinero en efectivo, el legislador deja de ser un representante o mandatario, para asumir la posición de mandante o dictador de las órdenes, agrega el profesor universitario.

Otro efecto perverso de esos fondos es el de dificultar la elección de nuevos legisladores, ya que los candidatos no disponen de los mismos recursos que los actuales ocupantes del escaño para “regalar” a sus posibles votantes. Los fondos de asistencia del Congreso también generan dualidad de funciones en el Estado. La Presidencia de la República tiene un Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales. Este organismo, responsabilidad del vicepresidente Rafael Alburquerque, tiene una estructura de nueve ministerios y 22 instituciones especializadas. Para este año, su presupuesto alcanza los RD$13,947.2 millones, equivalente al 37.8% de los RD$36,820.3 millones correspondientes al Ministerio de la Presidencia. En definitiva, se asignan para manejo de los legisladores fondos multimillonarios al asistencialismo, cuando nueve ministerios utilizan casi RD$14,000 millones con el mismo fin.

El presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez, dijo recientemente que aunque se llame clientelismo, el uso del Fondo de Asistencia Social podría enmarcarse entre los gastos propios de la representación del pueblo, que sí es una función legislativa contemplada en la Carta Magna. 

Enraizado

Pared Pérez recordó que, antes de su gestión, el “barrilito” se manejaba con poca transparencia. Ahora, cada senador sólo tiene que justificar por escrito los gastos del mes anterior para que la Presidencia de la Cámara permita el desembolso de más recursos en su cuenta bancaria.

“Lamentablemente, y lo digo con toda sinceridad, el clientelismo se ha enraizado en la sociedad dominicana. Para erradicarlo tendrán que pasar varias generaciones, porque donde quiera que uno se mueve no dejan a uno tranquilo. Lamentablemente, el que no da se fuñó”, declaró Reinaldo Pared Pérez sin reparos y con una sonrisa.

Los informes del Movimiento Cívico  Participación Ciudadana explican  que senadores y diputados, a pesar de ser los servidores públicos con mejores salarios y sistema de incentivos (un total de RD$5 millones por año), no utilizan dinero de sus ingresos para alimentar a sus propias clientelas políticas. Usan los RD$50,000 del fondo de asistencia social para regalar tanques de agua, medicinas, equipos deportivos y otros recursos a las personas vinculadas con sus partidos. Otro tanto ocurre con los senadores en sus circunscripciones.

Publicado por Jhonatan Liriano, el 1 de noviembre del 2011, en el periódico El Caribe, Santo Domingo, República Dominicana.